Y la historia se volvió a repetir. Las fuertes lluvias del lunes 8 de septiembre de 2008 dejaron de nueva cuenta una estela de destrozos y tragedia en Barranca Grande, del municipio de Ixhuacán de los Reyes, comunidad ubicada en zona de alto riesgo, casi en los límites con el estado de Puebla. De manera inexplicable, autoridades municipales durante muchos años les han permitido a los pobladores construir sus viviendas al pie de los cerros y en las márgenes del río Los Pescados.
Los habitantes más antiguos de Barranca Grande recuerdan que sus antepasados les contaban que desde fines de 1800 ya habían ocurrido desastres similares. En 1920 la zona fue azotada por un fuerte temblor y más recientemente, en 1980, la comunidad sufrió inundaciones y derrumbes. Esta situación se repite con más frecuencia debido a la deforestación de sus montañas.
Esta vez (madrugada del 9 de septiembre de 2008) el desastre fue mayor en Barranca Grande: el deslave de un cerro causó la muerte a dos personas, lesiones a diez y hubo más de 600 damnificados, los cuales fueron desalojados a través de un puente aéreo tendido por personal de Protección Civil del Gobierno del Estado de Veracruz. Los daños materiales fueron cuantiosos.
El secretario de Protección Civil del estado de Veracruz, Ranulfo Márquez, reveló que a los habitantes de Barranca Grande ya se les había conminado que aceptaran las reubicación en otra zona, pero que debido a sus creencias no quieren desapartarse del lugar en donde se registró la desgracia.